Monday, June 22, 2009

La neuroeconomia de la reevaluacion hedonica de la utilidad de nuestras decisiones.

Las acciones no solo son el reflejo de nuestras preferencias tambien alteran nuestras mismas preferencias.

Es decir, un curso de accion decidido comparado con otro curso de accion no decidido (pero igualmente valorado por su impacto hedonico o utilidad al escogido), sera considerado mejor que el alternativo, y este ultimo, peor, que el escogido.

Un nuevo estudio financiado por el Wellcome Trust, llevado a cabo por Tali Sharot muestra como y por que las personas reevaluamos nuestras decisiones despues de haberlas tomado y como hay un efecto de de cierre o conformidad con las mismas.

En 1956 psicologos demostraron bajo las premisas de la teoria de la disonancia cognitiva como al decidir entre dos opciones, igualmente valoradas, resulta que la opcion tomada es vista como mejor y la opcion rechazada es vista como peor a lo que previamente nos parecio.

La teoria de la disonancia cogntiva muestra como esta tension psicologica, tener igual preferencia entre dos opciones, se reduce al valorar aspectos del curso de accion elegido como mejores, frente a los aspectos del curso de accion rechazado, que ahora son vistos como peores.

En otras palabras, despues de decidir, los seres humanos cambiamos nuestras preferencias para alinearlas con las decisiones que acabamos de tomar.

Esto fisiologicamente se produce por una modulacion de la representacion hedonica de la utilidad esperada de nuestra decision en el nucleo caudado y su actividad es proporcional a la magnitud de la reevaluacion post hoc de la decision.

Lo que indica que los sistemas de procesameinto de las recompensas implementan un representacion actual de los eventos y estimulos y otra esperada o imaginada.

Esta representacion imaginada del valor hedonico de las decisiones tiene un alto valor funcional porque compromete al individuo decisor con la decision tomada.

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5 comments:

Mariana Soffer said...

Very interesting the idea that we end up thinking that we choose the right option when we did not think that before we took it, I did never heard that theory, It makes me think that the brain reward system is very powerful (for example it must have a lot of power in a system like one from a drug addict).
I read a theory that said that humans first make the choice and after that they make the logical justification for doing it.

Anibal said...

In some sense this neurophysiologal study confirms the theory you mention, albeit, at the subconscious, reward processing- level.
Humans tend to justified post-hoc, every move they make to adjusted it to their preferences.

Arturo Goicoechea said...

Me dedico a modificar esquemas cognitivos y conductuales en pacientes con síntomas en ausencia de enfermedad, por ejemplo, migraña, fibromialgia, dolor crónico, mareo, etc. Los pacientes tienen que "decidir" (supongamos que existe el libre albedrío, al menos en parte)por la opción interpretativa oficial y la que yo ofrezco, absolutamente enfrentada. La disonancia cognitiva reforzaría la convicción de la interpretación decidida, pero, ¿quién o qué decide?: ¿el cerebro (inferencia incosciente) o el individuo? En ocasiones los pacientes me han confesado que no les había convencido la explicación alternativa y que incluso se habían indignado pero el dolor empezó a disolverse. A veces la disonancia cognitiva puede darse entre el cerebro y el individuo (no puedo evitar el dualismo, lo siento)

Anibal said...

Y en cierto modo el dualismo a la hora de operar nuestro cerebro/mente esta comprobado.

En la neurociencia de la moral o psicologia moral hoy esta en voga la teoria dual de procesos de la mente: por un lado, la razon, y por el otro, las emociones (intuiciones)

Toda una guerra intrapsiquica en cada uno de nosotros.

Nuestros juicios morales estan guiados por las emociones o procesos intuitivos, automaticos e inconscientes, que luego racionalizamos de forma deliberativa y consciente.

El clasico choque emocion Vs razon.

La metafora del auriga de Platon.

Que supongo, se puede extrapolar a otras esferas, como los casos que expones Arturo.

Arturo Goicoechea said...

Creo que más bien se trata de un dilema entre el beneficio a corto plazo ofrecido por las terapias (aun a costa de hipotecar el medio y largo plazo) y el aprendizaje con esfuerzo y cambio de creencias, entre lo que uno desea que es verdad (interés más que emoción) y lo que realmente sabemos que es verdad porque está verificado debidamente.