Friday, August 01, 2014

Reseña del libro Capital in the Twenty-First Century de Thomas Piketty.

Acabo de terminar 700 páginas de análisis sobre el conocimiento histórico relativo a las dinámicas de distribución de la riqueza y salarios desde el siglo dieciocho hasta la actualidad y cómo se prevee que será negativo para una gran cantidad de personas a lo largo del siglo veintiuno de no ser que se adopten las medidas institucionales pertinentes.

El libro está dividido en cuatro partes y consta de un total de dieciséis capitulos. Pese a ser un libro de economía los gráficos y el lenguaje o certidumbres matemáticas aparecen en su mínima expresión.

Las principales conclusiones de este trabajo que representan varios años de investigación y recolección de datos que dió lugar al World Top Income Database y colaboración entre varios investigadores económicos (Alvaredo, Piketty, Atkinson y Saez) son: que la economía de mercado basado en la propiedad privada genera fuerzas convergentes que asocian positivamente la habilidad y talento individual con el capital, pero también fuerzas divergentes que son potencialmente peligrosas que amenazan las sociedades democráticas y los valores de justicia en los que se fundamentan. 


Entre las fuerzas divergentes la principal fuerza desestabilizadora se recoge en la siguiente fórmula: 

r>g

Esta formula significa que el capital, r, puede ser significativamente más grande en periodos donde el crecimiento económico, g, es bajo. Esta es la ley fundamental de la desigualdad del capital. El retorno (intereses, royalties, dividendos, beneficios, devengos...) del capital es mayor que el crecimiento (Producto Interior Bruto de un país).

También Piketty examina un fenómeno reciente de origen anglosajón como es el de los "supermanagers" o la excesiva remuneración de cierto tipo de profesionales (ejecutivos de empresa u otros) y como la educación (diferencia en la cualificación entre unos trabajores y otros) no es la explicación que conlleva otro tipo de desigualdad, pero en este caso no en el capital, si no en los salarios.

Que el capital acumulado tenga un mayor retorno que la propia actividad económica no es un efecto del mal funcionamiento del mercado o una imperfección de este. Todo lo contrario, cuando funciona perfectamente es cuando más dramático se muestra la divergencia entre r y g. Solo los eventos políticos, sociales y económicos que tuvieron lugar tanto en la revolución francesa (tumulto pólitico, confiscación de tierras etc) y los pactos de Breton Woods y el New Deal americano tras los dos grandes guerras supusieron un alto en este proceso y tendencia de concentración y acumulación de capital en pocas manos. Todo esto en contra de la teoría optimista del progreso tecnológico y de bienestar de la curva de Kuznets.

Sin lugar a dudas, la desigualdad en el capital y los salarios es quizas el tema estrella de la economía. Porque lo que revela y cuestiona Piketty es que parece ser que el capitalismo favorece a quienes nacen en la familia adecuada, frente a quienes trabajan duro.

Esta obra considera que una medida institucional pertinente para atajar esta dinámica divergente de acumulación de capital y desigualdad en los salarios es gravar globalmente el capital.

Este impuesto anual del capital global debe ser progresivo, es decir, aquellos con más renta (capital) pagan más.

La fórmula r>g es una tendencia que va en aumento y se puede resumir de una forma coloquial con la siguiente frase: los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. 

Esta brecha social no solo no se acorta si no que va en aumento. A pesar del estado social (estado social que está siendo atacado) y su inversión en aspectos fundamentales como en educación para favorecer la movildad social el adagio con tu esfuerzo y talento conseguiras tener éxito en la vida no está tan claro cuando la posesión de capital conlleva que solo aquellos que lo poseen tendrán éxito. A la larga el capitalismo engendra desigualdad que va en contra de nuestros valores democráticos y meritocráticos. 

Por ello Piketty aún reconociendo que el capitalismo es el sistema económico capaz de generar más riqueza, también se percata que está riqueza tiende a concentrarse en el 1% de la población sin distribuirse entre el resto de la sociedad. Por esto la mejor manera de eliminar los aspectos negativos del capitalismo en tasar globalmente el capital. 

Es una obra que a pesar de su extensión se hace amena de leer porque no se presenta de una manera técnica. Los aspectos técnicos de interpretación de la serie histórica de datos recogidos durante tres siglos sobre la transformación y dinámicas del capital así como de los salarios a traves del tiempo y del espacio (incluido paises y situaciones geográficas como EE.UU. Inglaterra, Francia, Alemania, Japón, Italia, España...) se recogen en un apéndice online (Pincha aquí). 

Creo que es merecedora esta obra de toda la atención anticipada que ha recibido que ha convertido al propio Thomas Piketty en toda una estrella mediatica de la economía. Te la recomiendo porque como dice el propio Piketty interesarse seriamente por el dinero, cómo se mide y estudia y sus efectos en la política y la sociedad en general es una obligación. 

De hecho, los capitalistas, los que tienen mucho dinero, se interesan por el dinero para defender sus intereses. Rehusar conocer el funcionamiento del capital pocas veces ayuda a quien no lo tiene o está peor.

HipHop Archive & Research Institute at The Hutchins Center.

Aquí.

Tuesday, July 29, 2014

Ciclo de violencia Israelí-Palestino.

Lo que más me indigna ver es la guerra "psicológica" y proselitista de adhesion a la causa de uno u otro bando en los rotativos, redes sociales y platos de TV en lo concerniente al ciclo eterno de violencia israelí-palestino.

El conflicto, o mejor dicho guerra, israelí-palestina alinea ferreamente en tribus ideológicas a las personas que se agarran a un discurso compartido de referencias que les situa en una posición moral de superioridad frente al adversario que les incapacita para escuchar los argumentos del otro y ver muchas veces lo tristemente absurdo de sus posiciones.

Esto prepara el terreno para la deshumanización del otro y genera un germen de odio que justifica la escalada de violencia en una espiral irracional.

Todo esta fenomenología sería digna de discusión, debate y estudio si no fuera porque mueren cientos de personas civiles, población indefensa, entre el fuego cruzado.

El sentido e intuición racional más común se deja de lado. En lugar de construir puentes de entendimiento que conduzcan a una paz duradera se sigue ofreciendo argumentos tópicos sobre el derecho a la legitima defensa de Israel,  el estatuto terrorista de la organización de Hamas, cuántos mueren de uno u otro bando o si la vida de un israelí es más valiosa que la vida de un palestino.

Israel acusa a Hamas de que utiliza escudos humanos y que por tanto es inevitable que haya victimas civiles. Pero, ¿tantos?  y por encima de todo niños. No es creible. La comunidad internacional cada vez más piensa que Israel está cometiendo crímenes de guerra y sigue ocupando territorios ilegalmente. Igualmente la estrategia de Hamas es priorizar ganar en un conflicto a cualquier precio incluso si esto lleva al derramamiento de sangre de su propio pueblo. Esto parece indicar que a Hamas no le interesa su gente ni la paz.
Basta ya de debates estériles y que se asienten las bases para un diálogo entre ambas partes conducido por la comunidad internacional (Europa y EE.UU. tienen mucho que decir en esto) hacia el cumplimiento de todas y cada una de las resolucones de la ONU. 

Pincha aquí para verlas.

Para mi esta es la única opción para poner fin a una espiral irracional de violencia que retroalimentado por mecanismos psicológicos de deshumanización del adversario engendra odio y motiva para continuar usando isntrumentalmente una violencia ciega con consecuencias trágicas. Como dice Ali A. Rizvi en un artículo de ayer en el Huffington Post en el conflicto israelí-palestino uno no puede ser pro israelí ni pro palestino, tiene que estar a favor de ambos. Por encima de todo esta guerra o conflicto es una crisis humanitaria. Si uno defiende la democracia, no desea estados teocráticos y quiere una solución de dos estados coexistiendo tiene que ser al mismo tiempo pro israelí y pro palestino.



Psychiatric Genomics Consortium.

Aquí.