Friday, May 29, 2009

La sociedad de las mujeres.

Los destinos de la humanidad se han estado rigiendo por una sola molecula: la testosterona.

Si, ya sé, en el cocktail quimico que define el comportamiento de los seres humanos privilegiar una molecula sobre otra es un craso error de favoritismo o de descuido ante la importancia de una gran cantidad de factores.

Pero la testosterona, la hormona producida por las gonadas masculinas (en las mujeres tambien se encuentra aunque en menores cantidades), es la responsable de las guerras, de los conflictos, de los enfrentamientos, de la rudeza, del absentismo parental...

Y si miramos la historia de nuestro planeta, y en particular el advenimeinto del ser humano, la construccion de las civilizaciones etc.; vemos que estas idiosincrasias no han sido meros accidentes ya que han estado marcadas por el regio patron de la testosterona: la violencia y la agresividad.

Como hemos dicho, en las mujeres la testosterona se libera en menores cantidades.

Es quizas, por ello, por lo que las mujeres son menos agresivas y recurren en menor medida a la violencia fisica, resuelven los conflictos posicionandose desde la perspectiva del otro y tienen mayor empatia (aunque los metodos de las mujeres como la exclusion social o la diseminacion de rumores malintencionados tambien causan grandes daños)

La dinamica social de la construccion del espacio publico, de las instituciones, de las relaciones a todos los niveles... se basa en esta molecula, la testosterona.

En principio, porque han sido los hombres quienes han copado en una gran parte de las culturas del mundo los puestos mas altos de la jerarquia de poder.

Y la testosterona ciega.

No contempla lo que "el otro" esta pensando, solo quiere imponerse.

La testosterona ha fluido a sus anchas dejando un rastro enfermizo de confrontacion.

Ya es hora de que otro tipo de molecula reine, y si es una molecula femenina, mucho mejor.

2 comments:

Freman said...

¡Castración universal, ya!

Anibal said...

Seria una politica (eugenesica) social muy radical, pero efectiva ni te cuento.
Un saludo, freman.